martes, 18 de enero de 2011

Fortune Cards y Razas Monstruosas

Me ha llamado mucho la atención una noticia reciente publicada por medios atentos a las novedades de Wizards para 4ª edición. Bueno, en realidad son dos. Una de ellas me parece desacertada, mientras que la segunda me ha gustado mucho. Veamos:

- Fortune Cards (Cartas de Fortuna): El intento de hacer una serie de cartas coleccionables (TCG) para D&D 4ª edición. Antes de que os echéis las manos a la cabeza y claméis por la cabeza de toda la directiva de Hasbro en una bandeja de plata,  hay que tener en cuenta que ya se han hecho intentos similares de conseguir un TCG para AD&D. Concretamente (aunque no igual) recordamos "Blood Wars" para Planescape. No tuvo mucho éxito, claro, pero es un precedente.

En concreto, estas cartas se presentan como un beneficio aleatorio para los personajes jugadores al principio de cada encuentro. Todo el grupo saca cartas de un mazo y puede pillarse una. Cuando lo hace, gana el beneficio que da la carta. Sinceramente, a mi me parecen una chorrada y pese a que digan que las incluirán en los eventos de RPGA, llegar al punto de decir que van a ser indispensables para jugar con el formato, es salirse deliberadamente para la tangente. Conclusión: una excusa más para los puritanos anti 4ª para echar mierda al juego, y un complemento más al que le veo poca salida, pero que me parece un intento original de dar aleatoriedad al juego. Lo único que me parece mal es que estas Fortune Cards no dan penalizadores, sino tan sólo beneficios; eso, en mi humilde opinión, quita gracia a la aleatoriedad y las convierte en un "buff" circunstancial.

- Clases monstruosas: Wizards ha dicho que sacará la primera clase monstruosa: el vampiro. Eso significa un precedente que sin duda abrirá la posibilidad de hacerse personajes monstruosos. Todo lo que sea variedad, a mi me parecerá un acierto, y de cierta manera esto acerca a la edición a sus precedentes más clásicos. En D&D Classic, "Elfo" y "Enano" eran clases de personaje, no razas. Para Planescape sin duda lo veo acertado; aunque se me había ocurrido, decidí apenas incluir las que aparecen en los manuales básicos sin preocuparme yo de reglarlo todo.

"Aventuras en la Marca del Este" también se ha inspirado en este formato a la hora de definir algunas clases. Al fin y al cabo, en el mundo de D&D se pretende ofrecer un formato simple que permita a los jugadores interpretar estereotipos. ¿Qué mejor que una clase para asegurarse de que todos los enanos "son así", o que todos los elfos sean místicos y gráciles? Lejos de restarle originalidad, permite a los DJs dejar de preocuparse por si el jugador de turno decide hacerse un elfo malvado ninja-cyborg-pirata. Si no hay regla que permita el libre claseo, no hay trampa.

¿A vosotros qué os parece? ¿No os gustaría jugar un "Súcubo" o "Modrón Renegado"?

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