miércoles, 29 de diciembre de 2010

Razas Heroicas IV : Medianos

Sólo los idiotas piensan que hacer grandes cosas es una cuestión de estatura.

Lo que se sabe de ellos: ¿Qué se puede decir de los medianos? Gente sencilla, que come seis veces al día y que entre sus familiares cercanos cuentan al primo político de su sobrino. No, en realidad se puede decir mucho más de estos pillos. Lo cierto es que son una raza curiosa, que pese a no sean especialmente violentos, se meten en todo tipo de fregaos. La historia habla poco de los medianos, pero cuando tiene tiempo para dedicarles un par de líneas, aparecen en las aventuras más rocambolescas y bizarras.

Viven en comunas nómadas que se asientan tan sólo unos pocos meses antes de volver al camino. Les gusta la fiesta, el baile, los coqueteos amorosos y las juergas en las posadas. Suelen ser gente muy sociable y amistosa, cogiendo confianza en seguida con los desconocidos. Pero también tienen un concepto ambigüo de la propiedad privada. Es frecuente que se tache a los hin (como se llaman a si mismos: ¡ellos no son la mitad de nada!) de matuteros y birlantes, pero lo que ocurre es que las demás razas están equivocadas: ¡Ellos no son ladrones, simplemente toman las cosas por prestado!

Vamos a ver, si coges algo y luego lo devuelves, no es robar. Si está tirado y nadie lo usa, y crees que puedes darle uno bueno, ¿por qué no? Es como ponerle una cerca a un campo de manzanos, cuando tienen tantas y estás hambriento. Total, ¡nadie puede comerse tantos manzanos! Y un par de ellas te quitan el hambre, ¿así que por qué no coger dos, o cinco? Bueno, eso a lo mejor puede provocar algunos malentendidos, pero con los hin queda todo en familia.

Características físicas: Los hin miden unos noventa centímetros de altura. Pesan poco (bueno, más o menos igual para humanos que tuvieran su misma altura); más o menos unos 20 o 25 kilos. Las mujeres suelen ser más bajas y ligeras. Los más jóvenes tienen un aspecto aniñado, pero en cuanto alcanzan la edad adulta parecen personas en miniatura. Suelen alcanzar la madurez a los 30 años. Viven más que los humanos: llegan a alcanzar los 110. No es inaudito que un hin haya llegado a los 200, aunque esos suelen envolver algunos relatos sobre pociones mágicas y anillos raros. Los hin suelen tener el pelo de todo tipo de colores, aunque los caracoles y el pelirrojo es más común que cualquier otro. Suelen ser siempre de piel clara o algo tostada.

Psicología: Los hin se toman la vida con tranquilidad. Son trabajadores, pero sueñan mucho más de lo que labran. Son amantes de las bromas, de las mazorcas y de los cuentos tremendamente exagerados. El hin promedio es curioso hasta más no poder: suele llenarte la cabeza con preguntas si lo que le cuentas es mínimamente interesante. Sin embargo, no tantos viajan como dicen o les gustaría: suelen quedarse unos cuantos años si da buena cosecha y los pastos son abundantes. Luego guardan la casa para que venga otra familia hin, y se marchan. Lo limpian todo para dejarlo tal y como se lo han encontrado: así la nueva familia se podrá instalar fácilmente. Este tipo de vida itinerante es poco comprendida por las demás razas, pero los hin se limitan a encogerse de hombros y a sonreír: "¿No sería aburrido vivir siempre en el mismo sitio?"

La familia para los hin es importantísima y los cumpleaños son una fiesta casi local. Se invita a todo el pueblo y el cumpleañeros tiene que ser homenajeado durante al menos, un día por año que haya cumplido (aunque suelen acortarlo y dejarlo en las decenas si ya lleva muchos encima). Los regalos también forman parte de su cultura: regalar algo a un hin es la mejor forma de demostrar tu amistad. Se dan regalos por cortesía cuando se vuelve de un viaje largo: cuanto más raro o exótico sea, mejor. Siempre hay una buena historia por detrás y eso a los hins les encanta. Quizás por el hecho de que den poco valor a la propiedad privada, al estar siempre ofreciendo y recibiendo cosas, explique por qué a veces se puedan confundir y tomar como regalo algo que su amigo el enano se haya dejado olvidado en su casa. O que esté demasiado a la vista...

Alineamiento: Evidentemente, los hin parecen tender hacia el caos. Sin embargo, son muy familiares y les gusta vivir todo en sociedad. Por ello son neutrales, y muy a menudo buenos.

Clase Predilecta: Los hin no son un pueblo muy combativo y apenas han sufrido guerras. La mayoría de su milicia es poco más que un grupo de gente animada que se dedica a patrullar las "fronteras". Así que la mayoría son Exploradores o Pícaros (la quintaesencia del aventurero hin). Algunos cuantos son Magos, dada su apetencia por los espectáculos y por las presdigitaciones. Tampoco son nada raros los Bardos entre los suyos. El panteón mediano está compuesto por diosas que salvaguardan las cosechas y los valores familiares: Yondalla y Sheyla Peryoryl son sus favoritas.

Facciones: Los hin a menudo apoyan causas bizarras. Pueden ser Indepes, Anarquistas, Xaositectos o Sensibles. Los Jefes les aburren y suelen divertirse causando problemas al Harmonium. No suelen comprender a los Desolados ni a los Cenizos. Algunos se divierten con la filosofía de los Crípticos, quedándose con los fundamentos, pero importándoles menos el propósito de la "armonía". Actúar sin pensar va muy bien con su espíritu aventurero.

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